Nuestra seguridad, hermano

Nos encontraremos en el lugar en el que no hay oscuridad.

1984, G. Orwel.

 

Cuando me preguntan qué fue lo que más me gustó de Corea, contesto que tres cosas: la belleza, la limpieza y la seguridad. México también es bello (según el ojo que lo mire), y sus ciudades son limpias (en comparación con otras ciudades). ¿Y la seguridad? Como mujer, soltera, con dos hermanas, una madre, abuelas, tías primas y sobrinas… ¡Quiero regresar a Corea!

Uno de mis argumentos célebres es que allá es tan seguro que una mujer (o un hombre) puede regresar a su casa de la escuela o una fiesta a las 3:30 am o salir a trabajar a las 4:30 am y regresará viva. No como Mara, no como Valeria, no como Lesvy…

Dicen que Corea es seguro por su complejo de Gran Hermano, que sin tantas cámaras, sería igual de inseguro como cualquier otro lugar. Si el índice de asesinatos en el mundo es de 7.95 personas por cada 100 mil, entonces Corea es 11 veces más segura (índice de 0.74), pero en México mueren más del doble mundial. El índice de homicidios en México fluctúa desde 16 hasta 22 en un sólo año.

Las últimas políticas de seguridad del país (previas al decreto de ley de seguridad interna) están establecidas en el plan nacional de desarrollo 2013-2018 y proponen la prevención del delito, la reconstrucción del tejido social y la información y participación de la ciudadanía, una justicia penal eficaz, la profesionalización y fortalecimiento de los cuerpos de policía, la transformación del sistema penitenciario,  la cooperación internacional, la coordinación entre autoridades, la regionalización de la seguridad y el fortalecimiento de la inteligencia. Pero a pesar de los cambios el índice ha ido en aumento: desde los 90s con el auge de los secuestros, reales y exprés hasta ahora, con el bautismo del feminicidio, la guerra contra el narco y las alertas de violencia de género contra las mujeres(1).

Ante las omisiones y ausencias de Estado y Ley, es la sociedad la que propone y aplica medidas de seguridad que van desde la privatización y pago de ésta, hasta el empoderamiento y justicia de propia mano(2).

 

En 2014, una agencia llamada Fundar nombró los ejes principales sobre los que debe restablecerse la seguridad nacional, teniendo como base principal el respeto y cuidado a los derechos humanos (no como la ley de seguridad interna, dicen), que son parecidos a los establecidos en el plan de desarrollo nacional, y son los siguientes:

  • Formación y capacitación de los funcionarios de seguridad (policías)
  • Total separación entre las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad (policía sin miembros del ejército)
  • Respeto a los derechos humanos (sin detenciones arbitrarias ni uso de fuerza excesiva)
  • Buscar la prevención de delitos y la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno
  • Aproximación de las fuerzas de seguridad y la ciudadanía
  • Información a la ciudadanía sobre las leyes e integración en la prevención y lucha contra el crimen.

 

En resumen: que todos en esta sociedad seamos el gran hermano, que conozcamos nuestras normas y leyes, que las respetemos y hagamos a otros respetarlas, o informemos a las autoridades de cualquier falta cometida y estemos pendientes de la impartición de justicia correspondiente.

 

(1) En los varios municipios en los estados de México (11), Morelos (8), Michoacán (13), Chiapas (7+), Nuevo León (5), Veracruz (10), Sinaloa (5), Colima (5), San Luis Potosí (6), Guerrero (8), Quintana Roo (3+)y Nayarit (7+). 10 estados más han solicitado la alerta de género contra mujeres.

(2) Es así como mujeres en la vida pública (y no me refiero a ésa mal vista), la mayoría artistas han puesto en marcha este movimiento de cuidarnos las unas a las otras (ellas son más integradoras al utilizar vocabulario de género neutro).

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