Más y mejor empleo: Aprendices en el siglo XXI

Una de las mejores estrategias para reducir la pobreza e incrementar el ingreso es movilizar la fuerza de trabajo. Un programa de aprendices ayuda a incrementar el empleo y a mejorar la productividad de las empresas.

Empresas de todos los sectores se quejan de no poder encontrar el talento que necesitan y se preocupan por la falta de candidatos con las habilidades adecuadas. Existen diversas herramientas que los gobiernos pueden implementar para ayudar a los jóvenes a mejorar sus habilidades y su empleabilidad. Los sistemas de aprendices son una de esas herramientas que se han probado en otros países.

Hace unos días, un colega japonés me hizo llegar un reporte del Banco Interamericano de Desarrollo titulado Aprendices para el Siglo XXI: Un Modelo para América Latina y el Caribe (descarga aquí). El reporte hace un estudio sobre los sistemas de aprendices y nos deja interesantes lecciones para entender cómo usar un sistema de aprendices para impulsar el empleo y el crecimiento económico.

De estos elementos, el programa mexicano está basado en la vinculación escuela-trabajo, pero eso no es indispensable y deja a todos aquellos que no tienen alguna afiliación con una escuela pública fuera del esquema.

Entendiendo la mecánica internacional, aprendemos que podemos replicar este programa fácilmente para promover la empleabilidad de los desempleados pero hay que darles un empujón con apoyo a través de programas como aprendices.

¿Qué podemos hacer?

  1. En conjunto con las empresas locales, identificar sus necesidades de contratación y sus problemas operativos o de mano de obra.
  2. Hecho esto, estudiamos la utilidad de un programa de aprendices para saber si el modelo puede o no funcionar.
  3. En caso de que sí, identificamos las metas de cada actor involucrado. Por ejemplo: Empresa: mano de obra calificada y estable; Gobierno: Reducción del desempleo y mejora del ingreso; Aprendiz/desempleado: Obtención de un empleo con un ingreso suficiente y estable.
  4. Con esto en mente, identificamos el elemento del programa que debe tener para satisfacer la necesidad de cada actor.
    Empresa: Entrena a los aprendices y llenar sus vacantes con ellos. Gobierno: Reduce costos y riesgos de la empresa y coordina a los actores. Ofrece seguridad a todos. Aprendiz: Trabaja y aprende con un sueldo reducido por un periodo determinado, con miras a contratarse con la empresa.

La coordinación entre los actores genera soluciones conjuntas, sustentables y en pro del desarrollo.

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